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Comunicaciones |
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Teorías y métodos de la investigación y la comunicación |
Mesa 1.4. Teorías y métodos 4: La construcción del discurso mediático
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| Lozano Ascencio, Carlos;-Gaitán Moya, Juan Antonio |
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Construcción social del acontecer (epistemología y práctica del periodismo)
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Esta comunicación presenta parte de los resultados de un proceso de investigación en curso sobre las coordenadas históricas de la práctica del periodismo, vistas desde un modelo teórico de la comunicación que da nombre al Grupo inter-universitario al que pertenecen sus autores: el MDCS (Mediación Dialéctica de la Comunicación Social. http://www.ucm.es/info/mdcs/ ). La construcción del acontecer se establece para el sujeto desde sus condiciones de existencia: cuando el sujeto se siente concernido al percibir cambios del entorno y reaccionar ante las quiebras del acontecer conforme a determinados márgenes de previsión. Las condiciones de existencia y márgenes de previsión adquieren niveles de complejidad crecientes a medida que las actuaciones de los sujetos se proyectan en ámbitos espaciales y temporales cuya extensión y durabilidad son compartidas socialmente, así como los márgenes de previsión también son compartidos socialmente para afrontar las quiebras del acontecer. En publicaciones anteriores (Diálogos de la Comunicación, septiembre-diciembre 2007 Nº 75) hemos presentado esquemas que nos han servido para sintetizar la extensión, durabilidad y previsión de los “aconteceres imprevistos” (o extraordinarios) que constituyen las noticias en el periodismo. En esta comunicación vamos a fijarnos en las condiciones sociales de existencia que históricamente se van imponiendo a los sujetos: sin estas condiciones los sujetos no podrían ubicarse espacio temporalmente en un “punto aquí” y en un “punto ahora” ni, en consecuencia, proyectar reacciones propias, individuales o colectivas, frente a aconteceres imprevistos. Esta proyección resulta limitada y cerrada por las condiciones sociales de existencia, las cuáles siempre preceden al individuo y siempre perduran cuando el individuo desaparece. Estas condiciones sociales van a ser contempladas fijándonos, primero, en su aprendizaje individual; segundo, en la forma de su puesta en práctica en los grupos sociales; y tercero, en su regulación normativa institucionalizada. El sujeto humano aprende a ubicarse en entornos espaciales y temporales en los que encuadra su actividad previsible a corto, medio o largo plazo. Pero el capital cognitivo disponible para el sujeto no está desligado de su momento histórico. Este capital cognitivo es provisto por los esquemas de actuación aprendidos por la interacción con otros sujetos, según diversas rutinas desarrolladas en un entorno históricamente cambiante a través de una lenta y compleja evolución de los hábitat, desde la naturaleza virgen hasta la urbanización actual; y una lenta y compleja evolución también de los intervalos temporales que las medidas del tiempo han ido haciendo posible, desde la recursividad del día y las estaciones, hasta los relojes atómicos de la actualidad. Comparando guiones disponibles en diferentes épocas históricas, y en un mismo momento temporal guiones de diferentes culturas, así como la adquisición de rutinas a lo largo de la vida del sujeto, se advertirá que la adopción de rutinas requiere forzosamente que sobre el capital genético se vayan incorporando: primero, un aprendizaje de los esquemas de interacción; segundo, un aprendizaje de las prácticas expresivas vinculadas a escenarios comunitarios; tercero, un aprendizaje de las prácticas sociales basadas en el desempeño de roles; y, finalmente, un aprendizaje de los protocolos de legitimación institucional. |
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