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Comunicacións |
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Estudos de recepción |
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| Millán Orozco, Arely;-Nieto Malpica, Jorge; Treviño Espinosa, Fernando; Rosas Rodríguez, Ma. Eugenia |
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Mensajes y contenidos de la radio comunitaria en México.
Una posibilidad de Desarrollo y calidad de vida |
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Se insiste en que la sociedad no puede existir sin comunicación y que la comunicación no puede entenderse fuera de un sistema social. La comunicación es el tensor que une y que condiciona al hombre y la sociedad. La calidad de vida del ser humano, su productividad, su identidad personal, el deterioro y mejoramiento de las relaciones sociales, en que persiste un desarrollo sustentable, dependen de la comunicación. Las huastecas se localizan en una zona privilegiada del oriente nacional, poseen recursos naturales importantes; cuentan con una población mestiza e indígena variada; un alto grado de polarización urbana y un vasto medio rural; una economía multifacética, pero fuertemente especializada, y que aporta al país sustanciales porcentajes de su producción petrolera, petroquímica, ganadera, de cítricos, azucarera y tabacalera y, en menor medida, otras industrias de transformación; la pesca y la agricultura. El gran mosaico cultural de nuestra Huasteca se debe en gran medida a la existencia de una población indígena calculada en la actualidad en 1,460,085 personas, (INEGI,2005) quienes aportan sus tradiciones, sus creencias, sus sueños y la manera como explican el mundo en el que viven, y al cual moldean de manera conjunta con toda la sociedad de la región a los que debemos reconocer como un importante sector, herederos de toda el aspecto tradicional que enmarca a toda esta Región Huasteca.
Esta Región no escapa a la influencia de los medios de comunicación masiva. La comunicación, esa actividad humana fundamental a través de la cual los seres humanos se relacionan entre sí y pasan de la existencia individual a la comunitaria, pone su acento en el proceso de comunicación como acontecimiento personal y social, en el que el hombre queda como protagonista de éste. En un contexto social y cultural hay que rescatar el diálogo, reconsiderar el rol de uno de los elementos claves de esa relación: el receptor o destinatario, cuya aparición en los medios masivos clásicos todavía hoy aparece poco menos que anulado. Por otra parte, es cierto que comunicar es educar. Es el mismo proceso, sólo que, mientras la comunicación espera como resultado el desarrollo de las personas interactuantes, la educación pretende un aprendizaje, y esto a partir de experiencias, de vivencias. No es otra cosa la pretensión del desarrollo sustentable, porque es lo permanente. Trata con personas, para desarrollarlas y, a través de experiencias, de vivencias cotidianas, logra una calidad de vida en un aprendizaje. Por ello, asimismo, no es una gracia el que se le señale a la radio comunitaria que, además de informar y entretener, tengan como función la educación. Esto es inherente al proceso del fenómeno comunicacional.
Esto lleva a una preocupación y ocupación de cómo llegar realmente a comunicar; cómo no ser sólo emisores: debe darse la garantía de que el contenido sea un verdadero mensaje para ser percibido, haciendo referencia fundamental a un sistema de valores |
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