| |
|
|
Comunicacións |
|
Estudos sobre o discurso |
Mesa 4.8: Estudos sobre o discurso 8: Os novos contidos mediáticos
|
|
 |
| Arrojo Baliña, María José- |
| |
Las Ciencias de la Comunicación como Ciencias de lo Artificial
|
 |
Hasta ahora los fenómenos comunicativos han sido analizados por las Ciencias de la Comunicación entendidas como Ciencias Sociales. Pero la creciente complejidad de fenómenos comunicativos —entre ellos, la televisión digital interactiva— pone de relieve la necesidad de un nuevo marco interpretativo. Porque los objetivos, procesos y resultados de la televisión digital interactiva no son sólo un fenómeno social, sino también algo con una clara componente artificial. El estudio de la televisión digital interactiva permite ejemplificar la necesidad de entender las Ciencias de la Comunicación como “Ciencias de lo Artificial”, en la acepción que acuñó Herbert Simon (Premio Nobel en 1978). La televisión digital interactiva parte de un diseño complejo: por una parte, está la búsqueda de objetivos por los profesionales, que atañen tanto a los contenidos como a su repercusión (esto es, los ámbitos de la programación, la producción, la comercialización, la difusión, etc.); y, por otra parte, están los objetivos de unos usarios que, con creciente libertad, han de optar ante una multivariedad de canales y de contenidos. Los diseños de la televisión digital interactiva son artificiales en varios sentidos: a) por su dependencia de un soporte tecnológico que hace posible su existencia; b) por estar situados en un ámbito distinto a las necesidades humanas de carácter social (entre los elementos indispensables para la existencia humana no figura la televisión interactiva); y c) por responder a una racionalidad que es adaptativa. Es así expresión de una racionalidad humana evolutiva, de modo que genera nuevas formas de existencia ajenas al mundo natural y que amplía nuestras posibilidades como seres humanos mediante algo que es human-made. Esto requiere un estudio desde una Ciencia de lo Artificial y, en concreto, desde una Ciencia de Diseño. Porque se parte de unos diseños orientados hacia objetivos concretos y unas Tecnologías para llevarlos a cabo. La transmisión de contenidos se hace en función de esos objetivos, seleccionados por los responsables de las televisiones, que modulan unos procesos para su consecución y la expectativa de unos resultados. Esos tres elementos —objetivos, procesos y resultados— comportan un conocimiento práctico para la obtención de una meta. Como tal, ese conocimiento puede estudiado por una Ciencia Aplicada —en el sentido de Ilkka Niiniluoto—, puesto estamos ante una práctica de índole intencional que ha de resolver problemas concretos (en este caso, comunicativos). Así pues, el presente trabajo se propone configurar a las Ciencias de la Comunicación como Ciencias de lo Artificial, según dos rasgos centrales: por un lado, es una Ciencia de Diseño, como se puede apreciar en los avances habidos con la televisión digital (en especial, en el paso de las plataformas digitales a la TDT); y, por otro lado, es una Ciencia Aplicada, orientada la resolución de problemas concretos de carácter práctico (relacionados como fenómenos comunicativos), para lo que requiere una Metodología adecuada. El nacimiento de las plataformas digitales de televisión por satélite y la posterior aparición de la TDT servirá como caso de estudio para ejemplificar que estamos ante una Ciencia Aplicada de Diseño.
|
 |
|
|
 |
|
|
|